Durante la época estival, los viajeros pueden sufrir enfermedades graves, las cuales son transmitidas por picaduras de mosquitos, zancudos y otros insectos, especialmente en zonas tropicales.

Para prevenir problemas de salud, es necesario tomar una serie de medidas como protegerse usando ropa liviana que cubra la mayor superficie posible de la piel y, especialmente, que sea de colores claros y poco llamativos.

Un eficiente método de protección consiste en aplicar un repelente que contenga DEET al 30 o 50% o picaridin al 20%, en las zonas más descubiertas de la piel. Hay formulaciones especiales para niños, que pueden ser recomendadas por el pediatra o químico farmacéutico.

Al aplicar el repelente, ya sea en spry, crema o loción, evite el contacto con los ojos, heridas abiertas y boca. La aplicación repetida y frecuente, aumenta la efectividad. Siga las instrucciones del fabricante. Los repelentes formulados en base a DEET no están recomendados en menores de 2 meses.